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Cerrajeros Urgentes
Cuando se han agotado todos los medios para abrir una cerradura y se ha hecho difícil lograrlo, es necesario recurrir a la última alternativa posible, consiste en dañar la cerradura definitivamente a través de la perforación de la misma. Para esto necesitarás una serie de implementos fundamentales, entre los principales está el taladro con una broca adecuada.
Antes de iniciar: Es necesario que revises detalladamente el tipo de cerradura al que te enfrentarás, puesto que algunos modelos dificultan el proceso de perforación, ya que, poseen en su estructura una clavija de materiales altamente resistentes como lo es el acero templado, si se trata de una de estas cerraduras el será inútil intentar perforarla así que deberás buscar otra alternativa para abrirla.
Lo siguiente será contar con todo el equipo necesario, como te mencione anteriormente la clave será el taladro y un kit de brocas debido a que no sabrás cuál será la justa para lograr la perforación de la cerradura.
Pasos a seguir.
Para iniciar deberás tomar el taladro y una de las brocas más delgadas con las que cuentes, generalmente se recomienda iniciar el proceso de perforación de la cerradura con una broca de 3 milímetros, esto debido a que será más sencillo iniciar el proceso, ya que, es más fácil introducir la punta de la broca en el mecanismo de la cerradura, en caso de ser muy gruesa tendrás que comenzar a perforar toda la cerradura desde el exterior, esto hará todo más complicado.
Marca sobre el cilindro de la cerradura sobre la que estás trabajando, un punto de referencia, es decir, un punto medio que te servirá de base para comenzar el proceso de perforación.
La idea es que este punto guía esté ubicado entre el cilindro externo e interno, allí es el lugar exacto donde deberás comenzar a perforar para poder lograr el objetivo de forzado de la cerradura. Para marca el punto puedes usar un objeto punzante y golpearlo fuertemente con un martillo.
Comienza el proceso de perforación, la idea es ir destruyendo una a una las clavijas de seguridad que poseen las cerraduras, generalmente son entre 4 0 6 clavijas.
Es posible que a medida que avances en la perforación el proceso se haga un poco más complicado, solo sujeta con mayor fuerza y precisión el taladro.
Para que la cerradura no se pierda o dañe completamente, procura perforar en línea recta, es decir, evita movimientos laterales innecesarios, la idea es solo destruir cada una de las clavijas que ya he mencionado con anterioridad.
Si se hace muy difícil el proceso porque temes que la broca pueda romperse, puedes cambiarla, en ocasiones una un poco más gruesa ayuda a aligerar el procedimiento. Estabas trabajando con una de 3 milímetros, puedes intentar con una de 7, no sólo ayudará a terminar de destruir las clavijas en cuestión sino que además ayudará a que sea más fácil el proceso.
Una vez que hayas perforado completamente la cerradura, con un destornillador preferiblemente de punta plana realiza el mecanismo que convencionalmente haces con la llave, esto será suficiente para abrir la puerta.
En caso de que aún después de perforar sea imposible abrir la puerta con el paso que te he indicado anteriormente, deberás optar por destrozar todo el mecanismo de esta, para ello será necesario una broca que duplique el tamaño de la última que has usado y lo siguiente será realizar nuevamente un proceso de perforación, al conseguir que toda el mecanismo de la cerradura quede destrozado podrás abrir la puerta sin inconvenientes.

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